Publicaciones de la categoría: Test Drive

Contacto: Mercedes Benz A 200 CGI AMG Sport

null

El renovado “benjamín” de la marca germana, llega a nuestro mercado para convertirse en el referente del segmento de los hatchbacks premium.

En el marco del “Driving Experience” organizado por Kaufmann, representante de Mercedes Benz en Chile, Chile-Tuerca tuvo la posibilidad de manejar el nuevo Clase A.

El modelo, recientemente lanzado en el Salón del automóvil de París y que llegó a nuestro país con apenas una semana de desfase respecto a su estreno mundial, tiene la misión de redefinir el concepto del Clase A. Esto, porque fuera de las ya conocidas virtudes de Mercedes, como la aplicación de tecnología de punta, una extrema preocupación por la seguridad de los ocupantes, y todo el refinamiento de sus creaciones, marca un cambio de paradigma del modelo. Y es que la tercera generación de la Clase A, tiene un perfil notoriamente deportivo, gracias a una linea de diseño agresiva, un interior con materiales que refuerzan el concepto de dinamismo, y plantas motrices de vanguardia, capaces de entregar las sensaciones que busca un entusiasta.

Nuestra prueba de manejo fue realizada en el A200 CGI con paquete de equipamiento AMG Sport, el cual posee un motor de 1.6 litros turboalimentado, asociado a una caja de cambios manual de 6 velocidades.

En cuanto al diseño, el Clase A se caracteriza por su perfil deportivo, gracias a un bajo centro de gravedad, y una linea lateral que recorre el automóvil en declive, desde las puertas traseras, hacia la parte delantera del vehículo. En el frontal, destacan los grandes faros con aplicaciones LED y fondo negro, los que se asocian a la perfección con la gran máscara, coronada por la estrella de Mercedes, como es la tónica de los modelos recientes de la marca alemana. La zona posterior tiene un diseño más tradicional, con focos de gran tamaño, y un parachoques con algunas aplicaciones que buscan darle un tono “musculoso”. El único punto negativo, es la disminuida superficie acristalada en la zona posterior, lo que penaliza la visibilidad de manera considerable.

El interior desarrolla la idea de dinamismo, a través de una reinterpretación de elementos ya conocidos en gamas deportivas de Mercedes, como las tomas de aire circulares y el volante, todo reforzado por una altísima calidad de los materiales empleados. La versión probada contaba con opcionales propios del paquete AMG Sport, como las aplicaciones símil fibra de carbono en el tablero, el que además posee sus bordes con costuras en color rojo; las butacas deportivas con tapizado de cuero Ártico y microfibra, detalles cromados en el cuadro de instrumentos y pedales en aluminio cepillado, entre otros adornos, todos de gran factura, lo cual eleva la calidad percibida del producto.

null

En lo que habitabilidad se refiere, la posición del conductor es excelente. El auto posee variados ajustes, tanto en la butaca, como en el volante, siendo muy sencillo encontrar el lugar perfecto para conducir. Los comandos se encuentran próximos a las manos, lo que revela una buena ergonomía. Las plazas traseras tienen un espacio correcto, aunque el diseño del techo en declive hacia la zona posterior, hace que el espacio para la cabeza sea menor. En cuanto al compartimiento de carga, si bien el auto posee una cota de ancho similar a sus competidores directos, tanto el espacio, como la boca de carga son inferiores (341 lts).

La unidad puesta a nuestra disposición para esta toma de contacto, tenía como ya comentábamos, el paquete de equipamiento “Sport AMG“, el cual incluye llantas de aleación ligera aro 18, neumáticos de anchos de perfil bajo, una suspensión rebajada y un mejorado sistema de asistencia a la dirección eléctrica llamado “Direct-Streer” entre otros items.

El motor es como antes dijimos, un 1.6 litros turboalimentado, capaz de producir 156 caballos de fuerza a 5.000 rpm y un torque de 250 Nm a tan solo 1.250 rpm. Con el fin de disminuir el consumo de combustible, posee el sistema de inyección directa de combustible “BlueDIRECT“, elemento tomado de los motores V6 y V8 de la firma, además de un inédito “CAMTRONIC“, elemento que modifica el funcionamiento de las válvulas de admisión, facilitando el trabajo del Turbo, disminuyendo así, el llamado efecto “Lag” que provoca una baja en la respuesta del turbocompresor.

La planta motriz se muestra vivaz desde la primera presión al pedal. La aceleración se siente pareja a todo nivel de revoluciones y el ruido interno es agradable, aunque de intensidad media a baja. La caja de cambios es muy fácil de operar, gracias a la suavidad y la claridad de los recorridos.

En cuanto a suspensión, en un trayecto puro de ciudad, se muestra algo incómoda debido a la dureza adicional que agrega el paquete deportivo AMG de la unidad testeada, traspasando al interior todas las imperfecciones de nuestras calles. Sin embargo, al pasar a la ruta, muestra todas sus bondades dinámicas, permitiendo que maniobras como curvas pronunciadas y cambios bruscos de carril por citar algunos ejemplos, sean realizados con total seguridad y con un ruido aerodinámico bajisimo.

Los frenos, que en esta versión poseen el adicional de tener discos perforados AMG, responden con firmeza a la presión, y mantienen una linea de detención pareja, sin desbalance alguno gracias a las variadas tecnologías incluidas en el modelo como los ABS con distribución electrónica del frenado y el control de tracción y estabilidad.

El equipamiento del Clase A es completísmo, destacando su sistema de info-entretención con integración de IPod, bluetooth y streaming, el control de velocidad TempoMat, el ECO drive, que cumple la función de detener y encender el vehículo en semáforos para el ahorro de combustible y el sistema de ayuda en maniobras de estacionamiento Parktronic, entre otros.

El A200 CGI Sport AMG tiene un precio de $15.990.000, el que consideramos bastante atractivo por su diseño, capacidades dinámicas y el gran nivel de equipamiento presente, comparado a modelos que constituyen su competencia directa, como es el caso del Audi A3 1.8T y el BMW 120i.

null

Contacto: PGO Bug Racer 600

Image

PGO Bug-Racer 600: Experiencia extrema, con permiso para ciudad.

PGO, compañía de origen taiwanés fundada en 1964, presenta a nuestro mercado el primer buggy homologado para circular por las calles de nuestro país: el Bug Racer 600.

Este nuevo buggy de poco menos de 3 metros de largo (2,920 mts), presentado en el Salón Internacional de la Moto de Milán y que suma más de 8.000 unidades vendidas en Francia, cuenta con un motor monocilíndrico de 558cc fabricado totalmente por PGO. Incorpora tecnología de punta gracias a tecnología de la NASA aplicada en el pistón y un cilindro con recubrimiento cerámico. Posee un sistema de inyección Bosch y la refrigeración es del tipo Vortex con el objetivo de entregar mayor resistencia a toda la cámara de combustión. La plana motriz genera 20,3 cv de potencia a 6.000 rpm, y 37 Nm de torque a 3000 vueltas. La transmisión tiene tecnología variable continua (CVT) y cuenta con dos posiciones: Hi-Low, además de la reversa.

Para mejorar sus capacidades todo terreno, posee un sistema de bloqueo de diferencial, un embrague de tipo húmedo, una admisión superior para favorecer el paso por cursos de agua y su estanque de gasolina de 30 litros está fabricado en acero, contando con una autonomía cercana a los 400 kilómetros.

El Buggy posee butacas de competición, cinturones de 4 puntas y un volante deportivo forrado en cuero. La información al conductor se entrega a través de un tablero digital, y a su lado se encuentra el botón para el encendido de luces y una toma de 12 volts.

El precio de introducción del BR600 es de $7.690.000, un monto muy atractivo, considerando que sus más próximos competidores, el Polaris y el CanAm, tienen valores que superan los 12 millones de pesos. La garantía es de 1 año sin límite de kilometraje y a futuro se contempla la llegada de una línea exclusiva de accesorios desde Estados Unidos y la propia fabrica de PGO.

El hermano menor de este buggy, el BR500, ha cosechado numerosos éxitos en el Rally Raid, venciendo en tres ocasiones en el Rally PanAfrica, con modelos 100% de serie. Considerando los adelantos que se han incorporado en el BR600, PGO tiene altas expectativas con este nuevo modelo y se encuentran confiados en que las oportunidades de éxito se multiplicaran. Y en consideración a tales pretensiones, PGO ha realizado una alianza estratégica con el Atacama Rally, dando inicio en 2013 a una serie monomarca basada en el Bug Racer 600.

EN LA RUTA

Junto a los embajadores del Atacama Rally, Ignacio Casale y Paula Gálvez, tuvimos la oportunidad de disfrutar de todas las bondades del BR600.

Gonzalo Pereira, director de MOD Motos, representante de PGO en nuestro país, nos comenta que el BR600 es un vehículo que ha sido diseñado para romper esquemas, considerando la versatilidad como su objetivo principal. De este modo, integra las cualidades todo terreno de los UTV (vehículos utilitarios y deportivos todo terreno) y los elementos de confort para su uso en la ciudad.

Iniciando la aceleración, el buggy se siente muy ágil, gracias a la potencia de su motor, el funcionamiento de la caja CVT y su bajo peso (solo 492 kilos en seco).

El grip del volante deportivo forrado en cuero es agradable, teniendo un perfecto control del buggy a pesar de lo reducido de su diámetro. La dirección, responde fielmente a los movimientos del piloto, dando claras señas del potencial del BR600 en un manejo entusiasta.

La suspensión responde fielmente a las claves del producto, con una excelente performance en terrenos de superficie limitada, a la vez que entrega gran estabilidad al momento de rozar la velocidad máxima del vehículo.

En resumen, un buggy que posee excelentes cualidades “off-road” y que al mismo tiempo, es capaz de entregar sensaciones similares a las de un karting en caminos urbanos, elementos que estamos seguros, encantarán a los amantes de las sensaciones extremas.

POSTALES DE LA JORNADA

null

null

null

null

null

null

null